Sintoísmo

Shinto (en japonés 神道) o sintoísmo es una religión nativa de Japón. Se basa en la adoración de kami, o espíritus de la naturaleza. Algunos kami son muy locales y son conocidos como espíritus o genios de un lugar en particular, pero otros representan objetos naturales mayores y procesos, por ejemplo, Amaterasu, la diosa del sol.

 Puede describirse como una forma sofisticada de animismo, profundamente identificada con la cultura japonesa. Afirma la existencia de seres espirituales (kami) que pueden encontrarse en la naturaleza o en niveles superiores de existencia (antepasados y muertos en combate).

 Es una religión de afirmación de la vida que preside sobre los ritos relativos al nacimiento, al matrimonio y a la procreación, mientras que evita los relacionados con la muerte, considerada como algo contaminante.

 No posee textos sagrados, ni una deidad única ni predominante, ni reglas establecidas para la oración, aunque sí cuenta con narraciones míticas que explican el origen del mundo y de la humanidad, templos y festivales religiosos a los que acuden millares de personas en fechas señaladas.

 El culto japónés se puede sintetizar en la palabra matsuri que viene de un verbo que significa “entretener” o “atender”. Pasó entonces a tener el significado de “servir al kami” o a una persona con autoridad, o a las almas que se han ido. Matsuri implica, por lo tanto, una actitud de respeto y de obediencia y la disposición de escuchar y obedecer. En la religión japonesa el matsuri puede ser público o privado. En público se expresa en los muchos festivales realizados en los santuarios, en donde el kami es recibido como un invitado de honor y reverenciado con actos rituales de acción de gracias. Los santuarios son muy diferentes entre sí por su historia, por el kami que honran y santifican y por la naturaleza de los rituales que realizan, pero muchos de ellos comparten la creencia de que los kami se revitalizan en el santuario, especialmente en el año nuevo

 Desde la entrada del Budismo en Japón en el siglo VI, ejerció una profunda influencia sobre el Shinto, aunque éste también ha modelado la tradición budista en este país hasta darle una forma característica. De hecho, ambas religiones definen la religiosidad nipona y los japoneses suelen practicar los ritos de ambas tradiciones según la naturaleza de la ocasión (suelen preferir el Shinto para los rituales de nacimiento y matrimonio, y el Budismo para los ritos funerarios). Debido a que el shintoísmo no pretende convertir, criticar ni entrar en conflicto con otras religiones, su expansión fuera de las islas de Japón ha quedado limitada generalmente a las comunidades niponas de la emigración.

 

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